miércoles, 12 de marzo de 2008

Un dia más, un dia menos

Pasó otro dia,estamos a dia doce del mes de marzo,año bisiesto y en el siglo veintiuno,puestos a pensar que ya se van pasando los meses y de esta forma van pasando tambien los años .

El titulo de mi blog lo he puesto porque asi lo sentia y desde que deje de trabajar, suena mejor que jubilación,empecé a vivir mi segunda juventud y asi lo estoy haciendo desde hace ya algun tiempo y aqui estoy, viendo pasar los dias y esperando que venga el verano para poder disfrutar de todas las bellezas de nuestro pueblo y sus alrededores aunque ahora es todo de distinta forma a la que yo vivi mi juventud................. esta totalmente cambiado y de qué forma.



Comentaba ayer algunas anédoctas de tiempos pasados, al dia de hoy tengo muchisimas más pero me cuesta bastante abrirme a los demás porque la mente de la mayoría de la gente no está preparada para asimilar muchas cosas, como me ha pasado en veces anteriores te tachan lo menos de loca chiflada , lo demás...........................de ahí para arriba , cada uno que piense lo que quiera.

Por eso hoy quiero dedicar este pequeño spot a una leyenda de las que abundan mucho desde tiempos ancestrales en nuestra querida Galicia.

Qué entendemos por la palabra "Leyenda"?. El vocablo leyenda viene por sí mismo rebosante de evocaciones a la vez que sugiere aroma de siglos perfumados por la patina del tiempo, sabor popular, aconteceres sensacionales en ambientes tan idóneos como adecuados.
Todos entendemos lo que nos dice que algo es legendario, la leyenda, como la poesía y el teatro, tiene su génesis en la religión, nace de las creenciasde los albores de las razas y de los pueblos primitivos.

Todo el mundo cree que Galicia está habitada por los gallegos.
Y hasta cierto punto es así, siempre que no se figure que son los gallegos solos los que allí habitaban.
Los gallegos saben muy bien que además de ellos , habitan en su tierras los sarracenos.
En realidad en Galicia hay dos poblaciones superpuestas, una a flor de tierra, que son los gallegos, y otra en subsuelo, que son los infieles. Éstos no viven en realidad como nosotros, sino que están encantados; es decir, en un estado especial, cuya noción hemos perdido los hombres modernos, pero que existe.
Merced al encantamiento, los moros son normaalmente invisibles; pero son muchas las personas conocidas los que los han visto y tratado.
Los edificios antiguos, especialmente los monumentos que los sabios llamanprehistóricos, son obra de los moros, los cuales siguen viviendo en ellos.Asi sucede, por ejemplo, en los Castros de Trelle.
Los Castros de Telle, en Orense, son obra de los moros.Los Castros de telle son dos alturas gemelas levantadas a cierta distancia hacia el suroste dela ciudad
Los antiguos habitantes de aquellos castros fueron los sarracenos, los cuales vivian bajo tierra y tenian todo minadocon numerosas galerias y dos puertas, una que daba hacia el este y otra hacia el oeste.

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